Comprueba tu tiroides: todo lo que necesitas es un termómetro!

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La tiroides es una glándula neuroendocrina ubicada detrás de la laringe, abajo y al costado de la tráquea.

Tiene la función de controlar el ritmo de diversas actividades del cuerpo, la velocidad con la que late el corazón y la rapidez de la quema de calorías, todo esto mediante la producción de hormonas (hormonas tiroideas) Como cualquier parte del cuerpo esta glándula también corre el riesgo de sufrir de diferentes problemas, muchas personas pudieran estar padeciéndolos sin ni siquiera darse cuenta de ello.

¿Cómo sabemos si hay un problema con la tiroides?

Uno de los síntomas más comunes que nos indican algún problema con la tiroides es la obesidad y a pesar de hacer esfuerzos para bajar de peso, se hace más difícil que una persona sin problemas de este tipo

Por tal motivo se debe estar atento ante cualquier síntoma que nos indique un mal funcionamiento de esta glándula. En este artículo te enseñaremos cómo puedes mantener un control sobre tu tiroides sin la necesidad de asistir al medico Ya que conoces su importancia, es necesario que lleves un control para que de esta manera puedas detectar alguna anomalía oportunamente y sea tratada a tiempo, evitando males mayores que compliquen tu salud.

Como mencionamos anteriormente un síntoma muy común es el sobrepeso. Si detectas problemas con peso excesivo en tu cuerpo y a pesar de tus esfuerzos no tienes la capacidad de bajarlo, realizando está simple prueba podrás comprobar si realmente tu tiroides pudiera presentar algún problema.

Esta es la prueba: Conocida como “prueba de Barney”, es un método muy sencillo de conocer si el funcionamiento de tu tiroides es adecuado o no, para ello solo necesitarás de un termómetro. Esta prueba es muy buena para tomarla como referencia y en caso de detectar alguna anomalía debes acudir al médico para análisis más exhaustivos.

Sigue estos pasos:

Antes de acostarte deja un termómetro en un lugar cercano a tu cama. Al despertar por la mañana, toma el termómetro y en caso de que sea de mercurio asegúrate de agitarlo para que no muestre una temperatura incorrecta. Póntelo debajo de la axila (en contacto directo sin ropa de por medio) y déjalo ahí por lo menos 10 minutos. Después de los 10 minutos observa la temperatura que marca y anótala.

Ahora, con base en la temperatura registrada por el termómetro habrá diferentes interpretaciones. Aquí te mostramos los rangos de temperaturas con sus respectivos posibles diagnósticos:

-Si la temperatura está entre 36,5°C (97,7°F) y 36,8°C (98,2°F): No debes preocuparte porque tu tiroides debería tener un funcionamiento normal.

-Si la temperatura es inferior a 36,5°C (96°F): indica que el funcionamiento de la tiroides es más lento de lo normal, pudiendo producir síntomas tales como: fatiga, depresión, falta de energía, falta de memoria y concentración, dolores de cabeza crónicos, pérdida de cabello, algún tipo de infección.

-Si la temperatura es superior a 36,8°C (98,2°F): El funcionamiento de tu tiroides es más rápido, por lo que podría existir alguna infección en tu cuerpo.

Para garantizar la precisión del resultado, debes repetir la prueba tres días seguidos. Si tu temperatura está por encima o por debajo del límite permitido, es mejor que te pongas en contacto con tu médico.

Lo que se recomiendo en tudiario.net es simplemente para fines informativos y educativos. tudiario.net no sustituye los consejos médicos profesionales, de diagnóstico o de tratamientos. Siempre consulta a tu médico con cualquier pregunta que puedas tener sobre una condición médica.

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