10 cosas que no sabías sobre “The Black Album”, el disco más popular y vendido de Metallica

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Gracias a este disco de 1991, el cuarteto se transformó en la banda de heavy metal más popular del mundo.

Alejándose del tradicional y potente thrash metal que los hizo célebres en los años 80’ y dirigiéndose hacia una especie de hard-rock más maduro y melódico, el 12 de agosto de 1991 Metallica lanzó su quinto álbum de estudio, bautizado simplemente como “Metallica”, disco que marcaría el primer y gran cambio estilístico y musical del grupo y que sería conocido popularmente como “The Black Album” (“El álbum Negro”), debido al color y diseño minimalista de su portada.

Producido por Bob Rock, el “Álbum Negro” tendría un éxito fulminante, instalando definitivamente a Metallica -los antiguos amos del thrash metal de los años 80’ gracias a su contundente y abrasador sonido donde descollaban cortantes riffs de guitarra y aceleradas baterías- en los apacibles prados del mainstream musical, vendiendo hasta la fecha más de 22 millones de copias.

A más de 25 años del lanzamiento de ese recordado álbum de los 90’, a continuación les presentamos 10 cosas que seguramente usted desconocía de este célebre disco, que consagró a los cuatro integrantes de Metallica como superestrellas del mundo de la música, convirtiéndose en uno de los más vendidos en la historia del metal:

1) Las canciones más cortas y simplificadas del “Álbum Negro” fueron una reacción de Metallica contra el exceso musical del disco “And Justice for All”, grabado por el grupo en 1988. “Para mí ese disco suena horrible y realmente no puedo soportarlo”, diría el cantante y guitarrista James Hetfield , quien agregó que “esa fue nuestra etapa elegante, mostrando demasiado. Sabíamos que teníamos que seguir adelante y el “Black Album” era lo opuesto. Así que cuando Lars y yo nos volvimos a juntar después de un breve descanso, le dije: “Realmente debemos intentar escribir algunas canciones más cortas y puntuales”.

La opinión de Hetfield sería compartida por otros integrantes del grupo, como el guitarrista Kirk Hammet, quien confesó que “nos dimos cuenta de que el consenso general era que algunas de nuestras canciones eran demasiado largas. Recuerdo ver las caras largas de la gente en algunos recitales al escuchar canciones de 10 minutos y pensé ‘demonios, no lo están disfrutando tanto como nosotros’. Recuerdo que me bajé del escenario una noche después de tocar la canción ‘And Justice for all’ y uno de nosotros dijo: ‘¡Maldición, es la última vez que tocamos esa jodida canción!’ “.

2) Precisamente, para confiarle la producción de su nuevo disco y con la intención de apoderarse de los oídos de todos, los cuatro integrantes de Metallica acudieron al productor Bob Rock, quien ya había trabajado con bandas como Mötley Crüe, Kingdom Come, Bon Jovi y The Cult. James Hetfield, Lars Ulrich y Kirk Hammett definitivamente no eran fans de esas bandas, pero sí reconocían la habilidad de Rock para transformar el sonido de esos grupos. “Recuerdo que una vez teníamos puesta la radio y sonó “Dr. Feelgood”, de los Mötley Crüe. Y todos coincidimos en que el sonido era realmente bueno, así que pensamos que necesitábamos algo así para nuestro nuevo disco”, recordaría el cantante James Hetfield.


El baterista Lars Ulrich y el cantante guitarrista James Hetfield junto al productor Bob Rock (al medio de la fotografía).

La grabación del “Black Album” se inició el 6 de octubre de 1990 en los estudios One Recording de Hollywood, tomando un tiempo total de 10 meses, con un costo de un millón de dólares. Y las 11 canciones se remezclaron en tres oportunidades, muy a pesar de que Rock les ponía trampas a los integrantes de la banda, diciéndoles que tenían que tocar rápido y repetirlo luego. Bob Rock recordaría que “los vi tocando en vivo y me sorprendió lo poderosos que eran. Sólo quería que sonaran mejor. Y básicamente si tenían mejor sonido la audiencia crecería y más gente podría escuchar a Metallica. Habían llegado a un nivel, pero todavía no estaban en la radio mainstream, así que lo primero que hicieron fue escribir temas más cortos. Lo determinaron en el tour previo a la grabación de “The Black Album”, desterrando las canciones de 10 minutos de duración. James (Hetfield) quería escribir con más profundidad. Quería que las canciones realmente importaran”.

3) El productor Bob Rock adoptó diversas innovaciones en las técnicas de la grabación de los instrumentos, especialmente en la batería, para aportar al sonido de las canciones una ambientación cercana al directo, con la perfección que aporta el estudio. Y a diferencia del disco “…And Justice for All”, álbum que fue criticado por algunos fans que opinaban que el bajo de Jason Newsted no se escuchaba, en este álbum ocurrió una notoria mejora del sonido en el bajo, el cual puede distinguirse perfectamente, principalmente por la importancia que Bob Rock le asignó a este instrumento. Y si bien el bajo vuelve a oírse, la batería también adquirió aún mayor presencia, gracias en parte a una selección de temas que apostó por ritmos más lentos y pesados. La voz de Hetfield, en tanto, sufrió un cambio importante, haciéndose más limpia, dando importancia a la melodía y acercándose al canon del rock duro.

Por otra parte, los integrantes de Metallica estaban acostumbrados a usar la clave de Fa para su sonido pesado y sólo habían intentado algo diferente en la canción “The Thing That Should Not Be”, incluida en el disco “Master of Puppets” (1986). Bob Rock se percató de este hecho y se los comentó. Los de la banda se sorprendieron, pues pensaban que era la nota más baja e ideal. Rock contaría que “les dije que “Dr. Feelgood”, de Mötley Crüe, disco que a ellos les encantaba, estaba en Re, así que los de la banda hicieron el cambio y les encantó el resultado”.

4) La primera canción escrita para el “Álbum Negro” fue la popular “Enter Sandman”, que sería el primer single del disco y que según el baterista Lars Ulrich “fue escrita en un día o dos. Todos los bits de “Enter Sandman” fueron derivados de un riff principal”. Y cuando la música de la canción estuvo lista, llegó el proceso de escribir la letra, a cargo como siempre del cantante James Hetfield, que trataba originalmente acerca de la muerte de un bebé en su cuna, causada por el “hombre de la arena”. Pero la letra original eran tan sombría que el productor Bob Rock y el baterista Lars Ulrich le dijeron a Hetfield: “lo que tienes es genial, pero puede ser mejor. ¿La letra tiene que ser tan literal?”.

Hetfield relataría que “eso me enojó mucho. Yo estaba en la actitud de, ‘¡Jódanse! ¡Soy el escritor aquí!’. Pero comprendí el mensaje, me habían lanzado una suerte de desafío para escribir mejor, así que reescribí la canción; quedó mucho mejor y ello me enseñó a trabajar más duro”.

5) “Nothing Else Matters”, la balada más conocida del “Black Album”, en tanto, fue compuesta originalmente por James Hetfield sólo para sí mismo, sin embargo, una vez que se las mostró a los otros integrantes del grupo, cambió de opinión. Helfield relató que “era una canción escrita en las habitaciones de un hotel en la gira “…And Justice for all” sobre amigos perdidos en casa, estando fuera por tanto tiempo. Fue una canción que no estaba destinada a ser interpretada por otros gente, fue hecha para mí. Creo que eso es importante: escribir música que te haga sentir bien, tengo unas cuantas canciones que son así. La banda escuchó ‘Nothing Else Matters’ y pensaron que era increíble. Yo pensé: ‘Están locos. Es sólo una tontería que me hace sentir bien’. ‘No, es una canción muy buena”, me dijeron”.

No obstante, hubo un solo integrante de la banda que se sintió inicialmente incómodo con la canción, el guitarrista Kirk Hammet: “En todo lo que podía pensar en ese momento cuando la escuché fue: ‘James le escribió una jodida canción de amor a su novia’. Era muy raro”.

James Hetfield, que todavía no estaba seguro de lanzar “Nothing Else Matters” como una canción oficial de Metallica, relató que cuando la banda tocó parte del inédito material del “Black Album” con una fiesta de escucha gratuita en el Madison Square Garden el 3 de agosto de 1991, temía que los fanáticos más acérrimos vilipendiaron la canción. “Sólo estaba esperando que escucharan ‘Nothing Else Matters’, para ver si estas personas se miraban entre sí y vomitaban, pero para mi sorpresa y alivio la gente quedó muy interesada cuando la escuchó. Fue bastante sorprendente”.

6) El cantante Chris Isaak, quien se hizo famoso a principios de los años 90’ con la balada “Wicked Game”, fue quien inspiró las voces de James Hetfield en las canciones “The Unforgiven” y “Nothing Else Matters”.


James Hetfield y el cantante Chris Isaak.

El canto de Hetfield, según los críticos, dio un gran paso hacia adelante en el “Álbum Negro”, evolucionando de un grito de thrash-metal primitivo a una voz de rock mucho más matizada. El productor Bob Rock recordó que “Hetfield estaba muy enamorado de la forma de cantar de Chris Isaak. Me tocó una canción de él y me dijo: ‘Así quiero cantar en ‘Nothing Else Matters’ y ‘The Unforgiven’, ¿Cómo se puede cantar así?’. Yo le dije: ‘Te conseguiré un gran sonido vocal, para que no tengas que doblar tu voz. Lo que escuchas en la voz de Chris Isaak son los matices cuando canta, no se duplica. En realidad está actuando. Tú tienes que actuar’. Así que lo preparamos para que se sintiera cómodo y tuviera un gran sonido vocal, y luego cantó. Cada día mejoró y se sintió más cómodo. De ese modo, se convirtió en un mejor cantante.”

7) Cuando finalizó la grabación del “Black Album”, tres de los integrantes de Metallica (Lars Ulrich, Kirk Hammett y Jason Newsted) se habían divorciado de sus respectivas esposas. Al parecer, la vida personal de los tres músicos se encontraba en un profundo desorden cuando se dedicaron a escribir y grabar lo que resultaría ser el álbum más popular del grupo, donde la oscuridad y el caos de sus vidas personas podrían haberse introducido en la música resultante. El mismo Kirk Hammet recordaría que “Lars, Jason y yo estábamos pasando por divorcios. Personalmente, fui un desastre emocional. Estaba tratando de tomar esos sentimientos de culpa y fracaso y canalizarlos hacia la música, para sacar algo positivo de ellos. Jason y Lars también lo hicieron, y creo que eso tuvo mucho que ver con por qué el Álbum Negro suena como lo hace”.

8) Si bien cuando el quinto disco de estudio de Metallica terminó de ser grabado y los integrantes del grupo decidieron llamarlo simplemente “Metallica”, una vez que fue puesto a la venta los críticos y millones de seguidores del grupo comenzaron a llamarlo simplemente como “The Black Album,” (“El Álbum Negro”) debido a su portada negra donde apenas se podían ver los trazos de una serpiente cascabel en una esquina y el conocido logo con el nombre de la banda en la otra.

Esta portada, según el baterista Lars Ulrich, fue concebida como una reacción contra las imágenes estándar de los violentos dibujos de ilustraciones que solían adornar los discos típicos de las bandas de heavy metal. “Un día me encontraba hojeando una revista de heavy metal típicamente colorida, notando cómo todos los anuncios de varios álbumes se veían igual, con todos estos personajes de dibujos animados y todo este acero, sangre y tripas. Así que quisimos hacer algo diferente y nos dijimos ‘Alejémonos lo más posible de esto’ ”.

El cantante y guitarrista James Hetfield agregó que “sin duda la portada totalmente negra resultante fue una declaración de principios, para decir sucintamente: ‘Aquí está, portada negra, logotipo negro, vete a la mierda’ “.

9) La relación entre los cuatro integrantes de Metallica y el productor Bob Rock dejó mucho que desear durante la grabación del “Black Album”, tanto así que el mismo Bob Rock y los cuatro músicos se juramentaron no volver a trabajar juntos nunca más. Bob Rock recordaría que “solía llamar a James Hetfield ‘Dr. No’, porque cada vez que estaba a punto de hacerle una sugerencia que parecía un poco fuera de lugar, me decía que no antes de que terminara la primera frase. Las cosas siempre estuvieron tensas entre nosotros, así que cuando terminamos el disco les dije a los muchachos que nunca más volvería a trabajar con ellos. Ellos, por supuesto, sentían lo mismo por mí”.


El productor Bob Rock en el estudio de grabación, junto al baterista Lars Ulrich y el cantante y guitarrista James Hetfield.

El guitarrista Kirk Hammet, haciendo una autocrítica de la situación, recordaría por su parte que durante la grabación del “Black Album” “nos comportamos como unos animales, nos protegíamos de todo, estábamos prevenidos y eso creó mucha tensión”, mientras que el guitarrista James Hetfield confesó que “durante un tiempo en el estudio de grabación nos olvidamos la razón por la que estábamos allí: componer, crear y tocar música”.

Sin embargo, pese a las amenazas de no volver a trabajar entre ellos nunca más, las cosas saldrían de un modo bastante diferente, pues después del éxito mundial y rotundo del “Álbum Negro”, Bob Rock y Metallica colaborarían en otros tres álbumes: “Load” (1996), “Reload” (1997) y “St. Anger” (2003).

10) Los críticos opinaron que el disco “Black Album”, en comparación con los cuatro discos anteriores de Metallica, bajó, dentro de lo posible, las revoluciones del grupo con canciones más sencillas y concisas, dejando de lado las estructuras complejas y agresivas de su antiguo sonido thrash para mostrar un sonido menos pesado e inmediato, pero que todavía conservaba imaginativos riffs de excelencia.

Tras salir al mercado el 12 de agosto de 1991, el “Black Album” recibiría elogiosas reseñas de la crítica musical, convirtiéndose en el álbum más vendido de la banda, gracias a la difusión de los singles “Enter Sandman”, “Sad But True”, “The Unforgiven”, “Wherever I May Roam” y “Nothing Else Matters”. Durante la primera semana en que se puso a la venta, el disco vendió un millón de copias y para agosto del 2016, Metallica había vendido más de 16.4 millones de copias sólo en Estados Unidos, totalizando más de 22 millones de disco vendidos en todo el mundo.

“Se alinearon un montón de planetas. Eran las canciones correctas, con el productor adecuado, con una nueva actitud, con el enfoque apropiado en el estudio y en el momento justo”, sintetizó el batería Lars Ulrich, el alma del grupo junto al cantante James Hetfield, en el documental “Classic Albums: Metallica – The Black Album” (2001).

Ulrich agregó que los cuatro integrantes del grupo sabían que este disco les abriría las puertas de par en par a un nuevo público, pero despertaría ciertos recelos entre los sectores más fieles y recalcitrantes del metal. “Cuando vienes de grabar y tocar canciones de diez minutos que viajan entre diez paisajes musicales diferentes y luego haces ‘Enter Sandman’ no es un secreto que la gente te va a señalar y va a decir ‘¿qué está pasando aquí?’. Pero en lo profundo de mi corazón y de mi alma sé que ésa era la dirección que queríamos probar, la única cosa que no habíamos explorado”.

El productor Bob Rock, finalmente, concluyó que con este famoso disco “muchos piensan que yo cambié la banda. No lo hice. En sus cabezas, ellos ya habían cambiado cuando los conocí”.

Video de Metallica: “Enter sandman”:

Video de Metallica: “The Unforgiven”:

Video de Metallica: “Wherever I may roam”:

Video de Metallica: “Nothing else matters”:


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