Su ex marido la acosa hasta en la parada de colectivo

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Brenda se separó del sujeto, sospechado de haber quemado a la sobrina de ella, quien falleció. El individuo la amenaza con que le va a pasar lo mismo.

Brenda Mansilla fue atacada por su ex marido mientras esperaba el colectivo en Rosario. Él logró escapar y ella estuvo en un refugio, hasta hace unos días que él se presentó a la Justicia. En una entrevista a Crónica ella, había denunciado que su ex marido la amenazaba, que ponía en las redes sociales fotos de botellas de alcohol. Su sobrina Débora murió quemada a principio del año y el acusado fue el novio. El femicidio de su sobrina le hizo “clic” en su propia situación y decidió separarse, pero él la siguió hostigando. “Cuando mi sobrina estaba internada yo todavía estaba con él y me decía que yo iba terminar como ella”, dijo Brenda a Crónica el 1° de julio, una semana después la amenazó con un arma.

“Yo salía de trabajar, estaba en la parada del colectivo, era como las 11 de la noche. Me estaba poniendo los auriculares, miro a la izquierda y lo veo a él a menos de un metro. Cuando lo vi me sorprendí, pero cuando me di cuenta de que estaba sacando algo, corrí, no me imaginé que era un arma, me asusté de sólo verlo, él tenía una restricción de acercamiento”, recuerda Brenda en diálogo con Crónica. “Me di vuelta y me estaba apuntando con el arma. Corrí, corrí, corrí, escuché el ruido del disparo, parecía que no llegaba nunca a ningún lugar. Llegué a una heladería, le dije al de seguridad que me dejaran entrar porque mi ex marido me quería matar. Me escondieron detrás de una heladera. Ellos me ayudaron y contuvieron. Mi ex se escapó”, agrega Brenda, quien junto a sus dos hijos estuvo en una casa de refugio, sin contacto con el exterior por su seguridad hasta que Marcos Ariel Ríos, de 34 años, se entregó a la Justicia.

¿Cómo fue tu experiencia en el refugio?

“Rara, pero estuve muy contenida tanto yo como los chicos. Con psicólogos, jamás estuvimos solos, siempre con mujeres que nos acompañaban. Pero se me hizo muy difícil, más allá de que no estaba sola porque mi familia afuera estaba haciendo lo imposible para ayudarme, fueron tres semanas duras. Les tuve que explicar a mis hijos por qué estábamos ahí. Ellos me preguntaban todo el tiempo. Pasé mi cumple con mis hijos, sin el resto de mi familia y mis amigos”.

¿Estás más tranquila con él preso?

“Un poco sí. Pero a él le dieron 60 días de prisión preventiva, pero pasan volando. Hasta el día del juicio él tiene que estar preso. Tengo miedo de que si después que pasen los 60 días salga con más odio hacia mí, intente hacer lo mismo o logre su cometido”.

Via Cronica

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