Frances Bean Cobain, la hija de Kurt Cobain que nació adicta y no le gusta Nirvana

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La hija de Kurt Cobain perdió a su padre en 1994, cuando tenía sólo 20 meses de edad.
Frances Bean Cobain, una hermosa y ondera joven de actuales 25 años, nació famosa. Y aunque ha intentado mantenerse alejada de la vida escándalosa y disfuncional de sus famosos padres —el fallecido músico Kurt Cobain y la cantante y actriz Courtney Love—, la sombra del recuerdo del líder de Nirvana la ha perseguido desde su nacimiento.

Frances Bean Cobain nació el 18 de agosto de 1992, en medio de la expectación de la prensa de espectáculos, pues, como ya se mencionó, tenía la particularidad de ser hija de una de las parejas más controvertidas del mundo de la música de los años 90’: el cantante Kurt Cobain, líder del grupo Nirvana, y la cantante Courtney Love, voz principal del grupo Hole.

La única hija de Kurt Cobain, sin embargo, nacería con un peso de casi tres kilos, con tres semanas de antelación y con el síndrome de abstinencia debido a la adicción de su madre a la heroína. “Tiene los ojos más lindos del universo”, dijo el vocalista de Nirvana al verla. El cantante le había puesto el nombre Frances por Frances McKee, vocalista de The Vaselines, su banda escocesa favorita, aunque también se rumoreaba que fue por Frances Farmer, una actriz de los años 30’ que Cobain también admiraba. El segundo nombre, Bean, fue porque cuando Cobain la vio por primera vez en una ecografía dijo que se parecía a un frijol (“Bean” en inglés significa “alubia” o “frijol”).

El equipo médico del Hospital Cedards Sinai, lugar donde nació Frances, debido a su delicada condición médica, tuvo que ponerla de inmediato en un tratamiento especial de rehabilitación. “La niña ha estado congelada como un pavo debido a las complicaciones que le provocó la adicción de su madre a una potente droga y desde el principio ha sido tratada con sedantes. Se está recuperando satisfactoriamente. Por el momento se le han suministrado grandes cantidades de metadona, sustituto de la heroína, que desechará lentamente de su organismo. Sufrirá sudoraciones, escalofríos, calambres y espasmos musculares, pero sobrevivirá. Tiene suerte de estar en el Cedars Sinaí, que es uno de los mejores hospitales del mundo en tratar complicaciones de este tipo; en otros hospitales sus posibilidades de sobrevivir hubieran sido nulas. Courtney fue muy irresponsable al consumir drogas en las dos últimas semanas antes del nacimiento del bebé. Ahora la niña ha sido trasladada a un área especial”, dijeron los médicos tras el nacimiento de la niña.

A pesar de las complicaciones, el nacimiento de Frances llenó de alegría y esperanza a sus padres, pero a las dos semanas la custodia de la niña les fue arrebatada. En ese tiempo la custodia quedó en manos de una media hermana de Courtney. Cuando la custodia regresó a sus padres, Kurt declaró que alzar a su hija era “la mejor droga del mundo”. Por entonces, los padrinos de la niña eran otros dos famosos personajes del espectáculo: su padrino era el cantante de R.E.M. Michael Stipe, mientras que la actriz Drew Barrymore era su madrina.

Sin embargo, pese a tener de nuevo a la niña, la destructiva pareja integrada por Kurt Cobain y Courtney Love recaería de nuevo en la droga. A principios de abril de 1994 Kurt Cobain ingresó en un centro de desintoxicación. La pequeña Frances Bean, que aún no había cumplido los dos años, acudió a visitarlo. Sin embargo, pocos sospechaban que nunca más volverían a verse, pues, una semana después, Cobain se suicidó con un disparo de escopeta. En su nota de despedida, le dedicó varias palabras a su hija: «No puedo soportar la idea de que Francés se convierta en una roquera siniestra, miserable y autodestructiva como me he convertido yo», agregando que «su vida será mucho más feliz sin mí».

En los años siguientes Frances Cobain viviría junto a su madre, excepto en el año 2003, cuando ésta perdió temporalmente la custodia, porque ingresó en un centro de desintoxicación. En ese entonces, la pequeña pasó esos meses con su abuela.

La pequeña Frances Cobain y su madre, Courtney Love.

En agosto del 2006 Frances Cobain fue fotografiada por la revista “Elle” vistiendo el famoso suéter y los pantalones de pijama de su padre como parte de un artículo en el cual los hijos de famosas estrellas de rock vestían prendas de sus padres. Ella explicó que “vestí sus pijamas porque en 1992 él se casó con mi madre en Hawái vistiéndolos por lo que creí que sería adorable si los vistiese hoy. ¡Él era demasiado perezoso como para usar un smoking y se casó en pijama!”.


En agosto del 2008, cuando Frances celebró su cumpleaños número 16, la joven organizó una particular fiesta temática ¿Y cuál fue el motivo elegido? El suicidio. La madre de Frances, Courtney Love, llevaba el vestido que lució Angelica Huston en La familia Adams y se realizó un concurso entre los invitados. Los tres que tenían un mayor aspecto de muertos ganaron un iPod Touch y un vale de 200 dólares. La broma no cayó muy bien en los medios y la opinión pública y, para empeorar las cosas, nuevos problemas familiares estaban por venir.

A finales de 2009 estalló la primera guerra entre madre e hija, donde se alegó «violencia doméstica» y, al parecer, se presentaron unos partes médicos, pero los detalles, al estar involucrada una menor, no llegaron a hacerse públicos. Mientras Courtney Love despotricaba en Facebook contra su hija y la acusaba, entre otras cosas, de mentir, su abogado trataba de quitarle dramatismo al asunto asegurando que el único problema era que Frances prefería vivir con su abuela.

Al final, la viuda del “grunge” perdió la custodia de su hija, pues un juez decidió concedérsela a la abuela materna y a una de las hermanas de Kurt Cobain. Pero los problemas persistieron e hizo falta otra decisión judicial para calmar a la madre. En esta ocasión, una orden de alejamiento la prohibía acercarse a su hija o entablar cualquier tipo de contacto con ella. En agosto de 2010, finalmente, Frances alcanzó la mayoría de edad y logró su independencia: tuvo acceso legal a la millonaria herencia que le había dejado su padre: un 37% de todo lo que aún produce su padre Kurt.

Después de mantener durante años un riguroso silencio sobre la historia de sus famosos padres, sólo en los años recientes Frances se ha animado a hablar sobre el tema. “Siempre supe que su relación era tóxica. Y no apruebo el tener un bebé que lo solucione todo, lo cual yo fui para arreglar sus problemas…Sé de las cartas que Kurt me escribió… mi papá en verdad me amaba”, relató la joven en una entrevista concedida a la revista Rolling Stone, donde agregó que “tenía 15 años cuando me di cuenta que no podía escapar de mi padre. Incluso cuando estoy dentro del coche y tengo encendida la radio allí está mi padre. Él es más grande que la vida misma, sobre todo en nuestra cultura obsesionada con la muerte de los músicos. Adoramos ponerlos en un pedestal. Quizá sería diferente si Kurt hubiese sido otro chico más que abandona a su familia de una manera horrible… Pero él no fue así. Él inspiró a la gente hasta ponerlo en un altar para convertirlo en San Kurt. Se convirtió en algo más grande después de morir”.

La hija del cantante también puntualizó algunas de las razones del por qué cree que su padre se suicidó: “Kurt llegó al punto en el que eventualmente tuvo que sacrificar cada parte de lo que era para este arte, porque el mundo se lo demandó. Creo que eso fue uno de los principales factores, tanto como el hecho de que no quería estar aquí y pensar que todo mundo sería más feliz sin él… Quería que su banda fuera exitosa, pero él no quería ser la maldita voz de una generación”.

Con respecto a si se consideraba una fan de Nirvana, Frances Cobain explicó que “realmente no me gusta tanto Nirvana. Me gusta más Mercury Rev, Oasis, Brian Jonestown Massacre. La escena grunge no es algo en lo que esté interesada, aunque reconozco que mi padre era un genio musical…. “Territorial Pissings” es un tema grandioso. Y con “Dumb” lloró cada vez que la oigo. Es una versión muy triste que ejemplifica cómo se miraba Kurt a sí mismo. De él con las drogas, de sentir la responsabilidad de ser él la voz de una generación. Pero la verdad es que me importan una mierda los años ’90. No estaba consciente, así que no es importante para mí. Sí, son influyentes, pero no es lo mío. Cuando te lo meten en la garganta las 24 horas del día, simplemente te deja de importar. Del movimiento grunge me parece interesante el cómo se originó porque era de alta costura. Mi papá era tan pobre que seguía yendo a algunas grandes tiendas para conseguir donaciones de jeans rotos. No era una decisión estética, era más bien una elección del tipo: ‘No tengo plata, no me queda otra opción’” ”.

Frances Cobain agregó, finalmente, que mi padre “sacrificó todo para ser la voz de una generación. Incluso después de la terrible manera en la que murió la gente sigue llenando de romanticismo lo que le pasó, porque siempre tendrá 27 años. La vida útil de un artista o músico no es particularmente larga. Kurt es un ícono porque nunca envejecerá. Por supuesto, desearía que aún estuviera vivo porque tendría un papá. Y eso sería una experiencia increíble”.

Frances Cobain, por lo pronto, ya hizo las paces con su madre y aunque trabaja como modelo para importantes marcas, prefiere definirse como una artista visual. Lo importante es que dinero no le falta, ya que es heredera de unos 140 millones de euros de la fortuna que aún genera su padre, pues ella tiene el control sobre los derechos de imagen del mítico músico que se suicidó el 5 de abril de 1994, cuando sólo tenía 27 años.

via Guioteca

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